domingo, 22 de enero de 2012

Sherlock Holmes: Juego de Sombras

Título: Sherlock Holmes. Juego de Sombras
Título Original: Sherlock Holmes. A Game of Shadows
Director: Guy Ritchie
País: USA
Guión: Michael Robert Johnson, Lionel Wigram (basado en la novela de Arthur Conan Doyle)
Reparto: Robert Downey Jr., Jude Law, Jared Harris, Noomi Rapace, Stephen Fry
Género: Thriller / Acción
Duración: 129 minutos
Estreno en España: 5 de Enero de 2012









Siempre hay excepciones que confirmar la regla, y en el caso del dicho "segundas partes nunca fueron buenas" no iba a ser menos. Las nuevas andanzas del famoso detective Sherlock Holmes, papel interpretado una vez más por Robert Downey Jr., junto a su fiel compañero y doctor, John Watson (Jude Law), no quedan para nada desvirtuadas tras la primera parte. Guy Ritchie ha conseguido mantener el tipo, dándole a su película esos toques de tensión y humor que tan bien han congeniado. 

En esta ocasión el señor Holmes ha de lidiar con un malévolo personaje que sin esfuerzo alguno se pone a la altura del susodicho detective: el Profesor Moriarty (interpretado por Jared Harris, hijo del difunto Richard Harris). No obstante, Sherlock Holmes cuenta con la compañía de Watson y  Sim (Noomi Rapace), una joven adivina gitana que se convierte en víctima potencial cuando su desaparecido hermano decide dedicarse a sucios negocios.


Sherlock Holmes: Juego de Sombras ha cambiado, junto con su predecesora, la visión que cada cual teníamos del famoso detective. Inteligente, sarcástico, valiente, un tanto psicótico, solitario,... nuestro querido Holmes es una versión mejorada del creado por Sir Arthur Conan Doyle. O al menos es una versión más marchosa. Robert Downey Jr. clava de nuevo su papel, comportándose con Watson como House lo hace con Wilson, aunque el Doctor Watson no se somete tan fácilmente al orgulloso detective.
Son 129 minutos de entretenimiento que dejan a uno boquiabierto en más de una ocasión (al menos yo me encontré alguna vez totalmente pasmada), deseando poseer al menos parte del don de Sherlock: la capacidad de "predecir" lo que va a pasar y anticiparse a ello. Al igual que ocurriera en la primera parte, nuestro protagonista es capaz de imaginarse los movimientos que van a hacer sus adversarios (sobretodo en los momentos de pelea), pudiendo actuar en consecuencia y salir victorioso de la situación. Su capacidad analítica, que él considera una maldición, es objeto de deseo para muchos de nosotros.


Con lo que respecta al resto de actuaciones, todas encajan a la perfección. Jude Law interpreta a un John Watson que constituye la "media naranja" de Holmes. Es su parte complementaria. Ninguno sería quien es sin la compañía del otro, aunque en varias ocasiones estén como el perro y el gato... En cuanto a Moriarty, Jared Harris no es que sobresalga especialmente, pero ha contado en su vida con un buen maestro de la interpretación (Richard Harris) que le ha permitido darse a conocer en el mundo hollywoodiense.
Finalmente, sólo me queda mencionar a Noomi Rapace, la Lisbeth Salander sueca que ahora es sustituida por Rooney Mara en la versión americana de 'Los Hombres que no Amaban a las Mujeres'. La verdad es que resulta extraño ver a esta actriz despojada de sus ropas negras y de sus piercings, elementos tan característicos del personaje de Lisbeth, pero aún así continúa siendo una mujer de armas tomar, valiente y decidida. Además, si uno no quiere quedarse encasillado en un papel, más le vale probar cosas nuevas...


Así pues, un reparto muy a la altura de las circunstancias.


Por otro lado, no quería dejar pasar la oportunidad de comentar el impacto que algunas escenas me han causado. No tanto por el contenido, sino por la forma en que están rodadas. Un ejemplo (que salió hace poco en la Sexta3), es aquél en el que varios personajes salen corriendo por un bosque. Todo ocurre muy rápido hasta que, de repente, la imagen se ralentiza hasta el extremo. Tras unos segundos, vuelve de nuevo la velocidad normal, repitiéndose la secuencia unas cuantas veces. Además, en ocasiones se aprecia un efecto muy curioso: con la cabeza de alguien en primer plano, se observa cómo el fondo pasa a toda pastilla, dando, obviamente, sensación de velocidad; sin embargo, tal efecto resulta extraño, pues parece que el personaje no se mueve de su sitio. Siento no poder ser más clara, pero se trata de una percepción que me resulta harto complicado explicar con palabras. Si alguien ha visto la película, o piensa verla, por favor que me diga si piensa lo mismo.


Dicho esto, concluyo esta exposición alentando a mis lectores a ver el filme, pues me ha parecido incluso mejor que la primera parte. Y, de nuevo para todos los que ya lo han visto o piensan hacerlo... atención al detalle cinéfilo de Guy Ritchie al Joker de Batman. ¿Alguien se ha dado cuenta? Realmente no sé si Ritchie lo ha hecho que la intención de honrar a este villano o le ha salido sin querer, pero es un aspecto digno de atención y mención.

jueves, 12 de enero de 2012

Sin Límites

Título: Sin Límites
Título original: Limitless
Director: Neil Burger
Reparto: Bradley Cooper, Robert de Niro, Abbie Cornish
País: USA
Guión: Leslie Dixon (basado en la novela "The Dark Field")
Año: 2011
Duración: 98 minutos
Género: Thriller
Calificación: No recomendada a menores de 12 años











¡Tranquilos! Ya he llegado. Que no cunda el pánico.Yo, como las vacaciones de verano y el ansiado aumento de sueldo, me hago esperar. Vamos, ¡que soy mu buena! jiji. Bueno, modestia a parte... empiezo el año comentando la película 'Sin Límites' (o 'Limitless' si queréis ser finústicos).

El protagonista es Eddie Morra (Bradley Cooper), un frustrado y bloqueado escritor que, así como quien no quiere la cosa, consigue de su ex-cuñado una fantástica pastillita de NZT, fármaco que tiene como efecto potenciar al máximo todas las facultades mentales de quien la ingiera. Así las cosas, Eddie pasa de parecer un pobre malkavian (oséase, indigente. ¡malditos gravineros, ¿por qué me intoxicáis con vuestro vocabulario?!) a ser un exitoso hombre de negocios que llama la atención del poderoso financiero Carl Von Loon (Robert de Niro). Las cosas parecen irle de perlas a Eddie pero... ¡ay de él como deje de tomar las pastillas!


Y ahí dejo el argumento. Quien quiera saber qué ocurre si uno deja de tomar la droga (a parte del mono, claro) que se vea la película.

¿Qué puedo decir de ella? Que es una locura. No es que sea el tipo de película extraña que a mí me gusta (lo digo por eso de la locura) pero ser testigo del drástico cambio que supone ingerir la NZT no tiene precio. De hecho, dicho cambio está estupendamente reflejado en la película con un aumento del brillo y vivacidad de los colores. Mientras que el entorno es bastante oscuro y deprimente en los momentos de sufrimiento de Eddie, cuando la droga hace su efecto los colores se vuelven mucho más intensos. Lo gris del fracaso frente al colorido del éxito. Es un aspecto que creo imposible que pase desapercibido al público.


Con lo que respecta a Robert de Niro, me parece una pena que quede relegado a este tipo de papeles tan secundarios. No sé si  llegará a salir 15 minutos en toda la película... Pero es lo que ocurre con actores de su quinta y calidad. Hollywood considera que sus momentos de gloria ya han pasado y que deben ceder su puesto a nuevas promesas. Vale, tal vez no sean ya veinteañeros, pero quien tuvo, retuvo. Para mí de Niro seguirá siendo un magnífico actor, al igual que lo es un Morgan Freeman que no hace otra cosa que papeles secundarios.

Pero volvamos a la película. Como ya comenté, tiene momentos en los que uno se queda con cara de pasmo reflexionando sobre las cosas que una persona puede hacer por conseguir el éxito. No obstante, tampoco ha de extrañarnos. Vivimos en una sociedad altamente competitiva, y si para ser el mejor hay que tomarse una pastilla, pues se toma. ¿Qué es lo peor que puede pasar...? Como comprenderéis, aunque al principio lo pinten todo estupendo, el fármaco tiene sus desventajas. No obstante, una vez visto el final, creo que merecería la pena probar ese nuevo sistema...


En fin, para ir concluyendo diré que creo acertada la visualización de esta película. No es que vaya muy allá en calidad (a ver, está bien hecha pero no la nominaría para una estatuílla) pero trata un tema a mi parecer muy interesante. La consecución del éxito a cualquier precio. Su filosofía es que "el fin justifica los medios", una creencia un tanto peligrosa pero que es compartida por un considerable número de personas. Además, y recalco de nuevo esto, el cambio de color entre los momentos deprimentes y los estelares resulta más que acertado.

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡FELIZ 2012!



Quedan ya pocas horas para que el año 2011 nos abandone y entre uno nuevo, así que no quería perder la oportunidad de redactar la última entrada del año.


Cinematográficamente hablando ha sido un año bastante curioso. Hemos tenido el placer de ver grandes películas como Cisne Negro, El Discurso del Rey o Super 8, aunque, obviamente, también han aparecido otros filmes sin sustancia como Capitán América. Todo esto hablando desde mi punto de vista, claro está.


Pero mi intención hoy no es hacer un resumen de lo visto este año, ni tampoco hacer lo habitual de criticar alguna película. Hoy quiero que sea algo light con lo que todos los asturianos podamos disfrutar. Así las cosas, he decidido recopilar algunos vídeos de 'Terapia de Grupo' donde podemos ver, por ejemplo, a Leónidas (300) hablar un perfecto asturiano. La inmensa mayoría de vosotros ya los habréis visto, pero no viene mal recordar algunos para echarnos algunas risas antes de finalizar el año.
Espero que los disfrutéis y.... ¡FELIZ AÑO NUEVO!


300 Asturianos y la Virgen




















El Sportinguista







Los Gremlins







El Cabu del Mieu







Oficial y Cudillero







Ghost, más pallá del Negrón







Y...para acabar os dejo una parodia de la saga Crepúsculo hecha por el grupo "Hillywood Show". A mí parecer, la mejor parodia hasta la fecha. Está muy currada y los personajes muy bien caracterizados (fijaos si no en este Jacob). ¡Disfrutad!



viernes, 23 de diciembre de 2011

El Milagro de Ana Sullivan



Título: El Milagro de Ana Sullivan
Título original: The Miracle Worker
Director: Arthur Penn
Intérpretes: Anne Bancroft, Patty Duke, Victor Jory, Inga Swenson, Andrew Prine
Guión: William Gibson
Producción: Fred Coe
País: EEUU
Duración: 106 minutos
Año: 1962
Género: Biografía / Drama










A todos los padres que lean esta entrada: si creéis que es difícil criar a un hijo, es que no habéis visto esta película. Su protagonista es Ana (Anne Bancroft), una maestra que acude a casa de la familia  Keller con la misión de lidiar con la problemática Helen (Patty Duke), una niña que no sólo es revoltosa, sino que también padece ceguera, sordera y mutismo. Todo un cromo. Y la cosa no queda ahí; sus padres le consienten tanto que el pronóstico de la niña no es muy esperanzador. Sin embargo, Ana pondrá toda la carne en el asador para tratar de (re)educar a Helen.


A simple vista, los métodos empleados por Ana pueden parecer un tanto extremos, y tal vez un selecto grupo de población se quede horrorizado ante el ""sufrimiento"" de Helen. Pero, señores, la compasión y la excesiva permisividad a una niña con una deficiencia no es la mejor solución (como tampoco lo es si no padeciese ningún tipo de minusvalía). Que Helen no es tonta y pronto se da cuenta de la libertad y atención que sus padres le otorgan, hecho que, lejos de eliminar las conductas más disruptivas de la niña, las refuerza. Y si no, basta ver una escena en la que la muchacha pincha a Ana con un alfiler y la reacción de la madre es abrazar a la niña. Como cabe esperar, la cara de la maestra es todo un poema y pregunta a la señora Keller porqué ha premiado esa conducta. La susodicha alude a las deficiencias de la niña como justificación.


No obstante, tampoco penséis que la única metodología empleada por Ana es el castigo, pues, si su objetivo es reeducar a Helen eliminando conductas desadaptadas e implantando o potenciando las adaptadas, el refuerzo también juega un papel muy importante; es decir, premiando a la joven por las cosas que hace bien.


Puesto que la niña es incapaz de hablar y oír, el primer objetivo de Ana es que sea capaz de comunicarse con las manos, deletreando las palabras. Para ello, la maestra utiliza la imitación: coge la mano de Helen y hace que toque las suyas mientras deletrea una palabra. Después, la niña lo repite. ¿Cuál es el problema? Que el hecho de repetir las palabras no quiere decir que Helen haya comprendido su significado; de hecho, no es capaz de asociar dicha palabra con el objeto al que se refiere. Y, ya lo dice Ana: "la obediencia sin comprensión también es ceguera". Por ello, la joven maestra pondrá cuanto esté en su mano para poder educar a la niña.


Además de ser una buena forma de entretenerse, creo que la visualización de esta película resulta altamente educativa para todo el mundo, no sólo para especialistas en la materia o padres hartos de lidiar diariamente con sus hijos.
La actuación de Anne Bancroft es estupenda, y Patty Duke tampoco se queda atrás en su papel de niña sumamente revoltosa y consentida. Enormemente merecidos fueron los Oscar que ambas se llevaron.


Dicho todo esto, recomiendo encarecidamente esta película. Datada de 1962 y rodada en blanco y negro, 'El Milagro de Ana Sullivan' es una película que no ha quedado para nada obsoleta. Las técnicas utilizadas por Ana están presentes en nuestros días, demostrando una gran eficacia si todas las personas implicadas siguen las mismas pautas. Si unos reforzaran y otros castigaran... otro gallo cantaría. Sería una educación incongruente que no haría otra cosa que confundir aún más al niño.
Creo que se me nota bastante que coincido con este tipo de método, pero tampoco pretendo que todo el mundo piense como yo. Simplemente digo que no podemos estar continuamente contemplando a los niños, acudiendo a su llamada siempre que lloran o rodeándolos de algodón. Un niño ha de caerse, hacerse daño y darse cuenta de que sus lloros no siempre van a ser atendidos por sus padres. No quiero que penséis que soy una sádica, ni mucho menos, pero, ¿realmente pensáis que hay que estar continuamente prestando atención a los niños? ¡A ver quién es el guapo que logra después separarse de ellos! Luego van al psicólogo porque el niño tiene ansiedad de separación... (¡eh! ¡mejor para nosotros! jajaja)

jueves, 8 de diciembre de 2011

Mañana, cuando la guerra empiece

Título: Mañana, cuando la guerra empiece.
Título original: Tomorrow, when the war began.
Director: Stuart Beattie
Reparto: Caitlin Stastey, Rachel Hurd-Wood, Lincoln Lewis, Deniz Akdeniz, Chris Pang, Phoebe Tonkin, Ashleigh Cummings
Año: 2010
País: Australia, EEUU
Duración: 103 minutos
Guión: Stuart Beattie, basado en la novela de John Marsden
Producción: Andrew Mason y Michael Boughen
Calificación: No recomendada para menores de 12 años










Tras pasar un estupendo fin de semana de acampada en un precioso valle, un grupo de adolescentes regresa a sus casas para comprobar que nadie les está esperando allí. Preocupados, investigan qué ha podido suceder en su ausencia, descubriendo que ha estallado una guerra contra su querida Australia. Ahora todos se explican el porqué de los aviones que sobrevolaron el valle durante la segunda noche de estancia. Comienza así una lucha por la supervivencia que unirá más que nunca a los jóvenes protagonistas.

Lo que comienza como una típica película para adolescentes se convierte en toda una joya "bélica". Cine de jóvenes y adultos combinado a las mil maravillas. Si su director hubiese seguido la línea de la típica película americana, tras ver el inicio de la película donde un GRUPO de ADOLESCENTES decide pasar un fin de semana SOLOS en un PARADISÍACO VALLE, no sería una sorpresa encontrarnos con un misterioso encapuchado que dice saber lo que los chicos hicieron el último verano... Sí, sería la ya prototípica película de terror adolescente donde las palabras "grupo", "adolescentes", "solos" y "paradisíaco valle" son sinónimo de masacre. Hablan por sí solas, ¿o no?. Pero, afortunadamente, en "Mañana, cuando la guerra empiece", tal cosa no ocurre. Con un interesante giro de los acontecimientos, la película se vuelve cuanto menos original, haciendo al espectador pensar: "por fin algo diferente".


Los personajes, sin embargo, sí que son algo típicos. Veámoslos a continuación:

En primer lugar, y como heroína del grupo, tenemos a Ellie (Caitlin Stastey), quien se encargará de meter en vereda a todo quisqui que ose llevarle la contraria. Con su valentía y cabezonería, Ellie es la chica dura del grupo y la que lleva la voz cantante. Sin embargo, bajo ese escudo hay una chica dulce y sensible.

A continuación tenemos a... ¡Corrie! (Rachel Hurd-Wood), la mejor amiga de Ellie. Es sensible, un tanto tímida y la que más sufre (Obviamente en una situación como esta todos sufren, pero parece que Corrie se lleva la palma).


En tercer lugar aparece Kevin (Lincoln Lewis), el novio cobarde de Corrie. Sí, sí, parece que derrocha amor por su chica, pero a la hora de la verdad pone pies en polvorosa. Guaperas y un tanto engreído, Kevin deberá decidir si él o los demás.

Homer (Deniz Akdeniz) es el tío simpático y bromista que nunca puede faltar. Siempre de guasa y tratando de fastidiar a la autoridad, Homer debe madurar si quiere salir vivo de esta repentina situación.

Robyn (Ahleigh Cummings), la joven religiosa (no, no es la ogra de Shrek) a la que su padre a duras penas deja ir de acampada (¡¿Va a haber chicos?! ¿Qué me estás contando?). Siempre contraria a la violencia, deberá tomar una difícil decisión: usar o no un arma en caso de que fuese necesario.

Lee (Chris Pang) es un antiguo compañero de clase de origen asiático que capta la atención de la dura Ellie. Inicialmente pasa bastante inadvertido, pero pronto se convertirá en una importante pieza del juego.

No falta la típica chica pija que pega menos que el superglue en un escenario tan salvaje como es la acampada. Fiona (Phoebe Tonkin) ha de dejar de lado sus refinamientos si quiere continuar viviendo.


Finalmente, tenemos al colgado Chris (Andrew Ryan), un amante de la hierba (y no de la que pastan las vacas precisamente) que conseguirá crispar los nervios de Ellie. Sin embargo, su presencia ayuda a fortalecer el grupo.

Pues bien, como puede apreciarse, la descripción de cada uno de los personajes coincide bastante con los típicos integrantes de un grupo adolescente americano. Además, como también viene siendo habitual, la apariencia física de estos jóvenes hace que parezcan más bien veinteañeros. Pero bueno, este factor no es demasiado significativo a la hora de valorar la película.


Como ya he comentado al principio de la entrada, es un film diferente, original e intenso, que mantiene la acción durante sus 103 minutos de duración. No creo que el hecho de ser sus protagonistas un grupo de adolescentes deba echar hacia atrás al público adulto, pues no es para nada una película juvenil. Dadle una oportunidad y seguro que coincidiréis conmigo en que, al menos, es un film diferente a lo que estamos acostumbrados.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Michael

Título original: Michael
Director: Markus Schleinzer
Reparto: Michael Fuith, David Rauchenberger, Christine Kain, Ursula Strauss
Guión: Markus Schleinzer
País: Austria
Año: 2011
Duración: 96 minutos
Género: Drama












Cada año me repetía "de esta no pasa, tengo que ir al Festival Internacional de Cine", y al final no iba. Cansada de pérdermelo, decidí firmemente acudir a esta 49 edición. Y...cosa curiosa, ¡fui! Vale que sólo cayó una película pero, teniendo en cuenta que el festival abarca días estudiantiles, no estuvo mal.

El film que visualicé lleva por nombre "Michael" y durante el festival formó parte de la selección oficial de largometrajes a competición. Tuvimos además el privilegio de contar con la presencia de su director, Markus Schleinzer, quien, tras años de trabajo como director de casting Michael Haneke y Ulrich Seidl, ha hecho de "Michael" su primera película como director y guionista. ¿Cuál es su argumento? Ahora mismo lo vemos.


Michael es un solitario oficinista de 35 años que mantiene secuestrado en el sótano de su casa a un niño de 10. Aunque sus necesidades básicas están cubiertas, el muchacho ha de soportar los frecuentes abusos sexuales a los que es sometido.


Como vemos, el argumento es sencillo, y sin necesidad de un gran presupuesto ni de un gran reparto (cuantitativamente hablando), Markus ha conseguido hacer, en su primer intento, una buena película que nada tiene que envidiar a las de su colega Haneke (bueno, a algunas sí). En términos generales el film es bastante lento, pero cuenta con momentos altamente impactantes y de gran dureza que dejan al espectador boquiabierto. Resumiendo: es una película muy dura, algo que su director consigue sin la necesidad de ser explícito. De hecho, creo que cuanta más libertad te dé la película para imaginar lo que pasa, más dura se hace.

Los actores están estupendos en sus respectivos papeles. Michael Fuith es quien da vida al treintañero pederasta, condición oculta bajo la fachada de buen hijo y empleado, que logra generar en el espectador un sentimiento de asco y repulsión. Sin embargo, si he de quedarme con un solo actor, sin duda elegiría a David Rauchenberger. Su interpretación del muchacho secuestrado es magistral, consiguiendo contagiar al público su propio sufrimiento. Deberíamos tener atrofia cerebral para no sentirnos conmovidos con su actuación.


Así pues, aunque lenta, "Michael" es una buena película, que logra abordar con éxito un tema tan controvertido y duro como es la pederastia.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Amanecer (Parte I)


Título: Amanecer: Parte 1
Título alternativo: La saga Crepúsculo: Amanecer - Parte 1
Título original: The Twilight Saga: Breaking Dawn - Part 1
Director: Bill Condon
Reparto: Kristen Stewart, Robert Pattinson, Taylor Lautner
Año: 2011
Saga: Crepúsculo
Duración: 117 minutos
País: EE.UU.
Género: Thriller, Romance, Drama
Estudio: Summit Entertainment









¡¡Llega la boda del año!! Vale, de acuerdo, "pastelada habemus". Pero una pastelada que se sigue viendo por tradición y, porqué no decirlo, por gusto. Sí, sí, yo estoy entre ese público que va al cine a ver cada una de las entregas de esta saga y luego se las compra originales en dvd. ¡Y no me avergüenzo! Comencé leyendo los libros cuando el 'fenómeno Crepúsculo' todavía no había empezado y me encantaron, así que no voy a ver las adaptaciones cinematográficas porque sea la moda. Voy porque me gusta. Aunque...sí es verdad que el elenco de actores elegidos para encarnar a la familia Cullen no me convencen. A estas alturas una ya se acostumbra, pero cuando lees el libro y te describen a un Edward tan perfecto, no puedes evitar poner cara de poker al ver a Robert Pattinson encarnar tal personaje por vez primera. Jamás de los jamases habría pensado yo en semejante actor. Pero parece que al final ha causado auténtico furor, así que, si las adolescentes hormonadas están contentas con la elección, a mí no me molesta. Eso sí, mucho mejor está el lobo Jacobo, todo hay que decirlo. Pero bueno, dejando de lado el aspecto físico y los debates acerca de cuál de los dos es mejor (lo que ha dividido a los fans de la saga en "Team Edward" o "Team Jacob"), pasemos a comentar esta primera cuarta parte.


Tras prometer Edward convertir a Bella en su semejante (es decir, en vampiro) si accedía a casarse con él, la película empieza con dicho evento marital. La pareja se casa y pasa una ¿estupenda? luna de miel en Brasil. Sí, es estupenda hasta que, después de una noche mágica, Bella se queda embarazada. ¿Es eso posible? se pregunta ella y nos preguntamos todos. Al parecer sí. El caso es que tal embarazo no es lo que se dice normal, pues el pequeño "monstruo" que reside en su vientre hace enfermar a Bella gravemente. Se alimenta de ella y le rompe huesos. Todo un angelito, vaya. Sin embargo, la joven no está dispuesta a renunciar al bebé y luchará por él hasta la muerte.


Como fiel seguidora de las novelas y de las películas, tenía claro que Amanecer, parte I iría a verla al cine. No obstante, tenía mis reparos. ¿Por qué? Pues porque, a mí parecer, el libro de Amanecer fue el más flojo de todos. Casi la mitad del mismo se me hizo aburrido y un tanto soporífero, por lo que es normal que entren las dudas al estrenarse la película. Y, para colmo, en dos partes. ¿Me estáis diciendo que la entrega más floja va a tener dos partes? ¿Es que pretendéis dormir al público? Porque, si la dividís, es que pretendéis hacerla lo más fiel posible al libro; y eso está bien, pero... pero. Dejémoslo ahí. No seré yo la que os impida ganar más dinero con este fenómeno.



Bueno, el caso es que al final fui el día del estreno a verla (eso sí, a la sesión de las doce de la noche para evitar chillidos de adolescentes locuelas) y, sí, resultó ser lenta (para mí la parte de la boda fue excesivamente larga) Pero me gustó. Fue una sensación retardada. Mientras estaba viendo el film pensaba: "jolín, apenas tiene acción. Es bastante flojilla". Sin embargo, pasadas unas horas desde que salí del cine, me invadió una sensación que me resulta imposible describir con palabras. Lo único que puedo decir es que dicha sensación me sobreviene con películas que me llegaron hondo. Así que puedo decir que 'Amanecer, parte I' me llegó hondo. Es lo que hay.

Debo decir, no obstante, que por mucha lentitud que pudiese haber, el "final" (entre comillas porque no es el final real) es la leche. Cualquiera diría que iban a meter ese sufrimiento en una película como esta. Realmente es impactante. Al igual que impacta la presencia de "carne" en el film. Muchos eran los que estaban hartos de ver a Bella y Edward tan recatados y, si bien no hay nada salido de tono, por lo menos ya hay algo de marcha. Eso sí, la expresividad de Bella en esos momentos es nula. Hace difícil creer que sea la primera vez que se acuesta con un vampiro.


En fin, como viene siendo hasta ahora, actores normalitos a los que se les ha cogido cariño después de verlos tantas veces interpretar a estos personajes. A ninguno de ellos lo nominaría para un Oscar pero son los que hacen la saga. Sin ellos, ya no sería lo mismo.

PD: Soy consciente de que esta película (y en general la saga) está dirigida a un público concreto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Destino Oculto

Título: Destino oculto
Título original: The Adjustment Bureau
Reparto: Matt Damon, Emily Blunt, Anthony Mackie, John Slattery, Terence Stamp.
Director: George Nolfi
Año: 2010
Duración: minutos
País: EE.UU.
Género: Ciencia ficción, Romance, Thriller
Estudio: Universal Pictures
Estreno en España: 04 de Marzo 2011








¡Tranquilos! ¡No os preocupéis! ¡Aquí estoy de nuevo! Yo, al igual que dijera en su día Terminator, siempre vuelvo. Y lo hago presentándoos la película de Destino Oculto.
¿De qué va? Pues de un aspirante a senador (Matt Damon) que, previamente a uno de sus mítines, conoce a una joven bailarina llamada Elise (Emily Blunt). Aunque de la sensación de que están hechos el uno para el otro, el destino parece no estar de acuerdo, y tratará de separarlos por todos los medios posibles.

Creo que si no fuera por la portada de la película y por la presencia de Matt Damon en ella, parecería el típico film de chico conoce a chica. Sin embargo, es mucho más. Cierto es que la clave de todo está en esa relación, pero no esperéis ninguna cursilada. De hecho, es mucho más estrambótica de lo que a primera vista aparenta.


Comienza siendo una película con un alto contenido político (muy apropiado en estos momentos de campaña electoral, ¿verdad?), pero a medida que avanza se va introduciendo en una especie de Matrix con numerosos Agentes Smith con sombrero de por medio. Eso sí, aquí cada agente es único e irrepetible, nada de clones.

El film no es cosa del otro mundo, pero mantiene entretenido al público desde principio a fin, lo cual, a fin de cuentas, es lo que se busca en una película. Matt Damon vuelve a ser una especie de Jason Bourne que trata de salvar a toda costa su relación con la joven Elise. Y si para ello tiene que pegar unos cuantos zurriagazos, se pegan oiga.

La verdad es que los "Agentes Smith" (sin un nombre concreto en la película) son bastante cómicos. Caminan por el mundo a sus anchas, siempre con su sombrero (si no lo llevan crudo), y con una libreta que muestra si alguien se desvía de "su camino". ¿Que fulanito debería haber cogido hoy el autobús a las siete de la mañana y no lo ha hecho? Tranqui, tronco, que llegan estos "ensombreraos" y lo solucionan. Ciertamente...son bastante cansinos. Si de pequeños ya tenemos que aguantar a nuestras madres diciéndonos lo que tenemos que hacer... imaginaos que, una vez independizados, llegue un completo desconocido y nos diga: "Lo siento, no puedes defecar hoy porque no está escrito". Vale, en la película no se llega a este extremo, pero poco quedaría ya.


En fin... tan solo decir que es una peli entretenida que no da pie al aburrimiento. Matt Damon no decepciona en su papel de héroe con sombrero ni en el de aspirante a senador (yo votaría por él) y los pocos momentos de baile que se marca Emily Blunt (o su doble, vete tú a saber), ponen la piel de gallina Caponata.